Conceptos básicos de inmunidad en porcino

Inmunidad innata

Es la primera barrera de defensa frente a un patógeno o exposición a material “extraño”. Si se rebasan las barreras inmunitarias naturales (piel, mucosas,…), se pone en marcha otra respuesta inespecífica de defensa, que consiste en la activación de células del sistema inmune innato (macrófagos, células NK, células dendríticas,...).

La mayor parte de los agentes infecciosos inducen una respuesta inflamatoria mediante la activación del sistema inmune innato. Algunas de las células que intervienen son las siguientes:

  • Neutrófilos: reclutados a partir de la sangre en el sitio de infección, fagocitan y destruyen a los patógenos. Desaparecen en 24-48 horas.
  • Macrófagos: fagocitan y destruyen a los patógenos, además de producir ciertas citoquinas. También pueden actuar como células presentadoras de antígeno.
  • Células Natural Killer (NK): reconocen y eliminan células infectadas por patógenos intracelulares.
  • Células dendríticas: después de ser activadas por citoquinas, se comportan como células presentadoras de antígeno. A su vez, producen citoquinas que intervienen en la diferenciación de los linfocitos T helper (Th).

Inmunidad adquirida

Se trata de una respuesta específica contra un antígeno determinado y requiere un tiempo para activar las células que van a reconocer ese patógeno en concreto.

Se divide en inmunidad humoral e inmunidad celular.

En la respuesta inmune adquirida intervienen varios tipos de células, entre ellas:

  • Linfocitos T helper (Th): son consideradas las células más importantes en la respuesta inmune específica. Regulan la respuesta inmune. Según el tipo de linfocitos, producen unas u otras citoquinas, lo que conllevará diferentes tipos de respuesta inmune. Existen diversos tipos de linfocitos, entre los cuales destacan:
    • Th1: linfocitos responsables de la inmunidad celular frente a agentes infecciosos intracelulares. Las citoquinas más relevantes son IFNγ e IL-2.
    • Th2: linfocitos responsables de la inmunidad humoral (producción de anticuerpos). Ayudan a los linfocitos B. Las citoquinas más relevantes son IL-4 e IL-10.
  • Linfocitos B: una vez activados, secretan anticuerpos (Ig).
  • Linfocitos T citotóxicos: actúan frente a células diana (infectadas o tumorales) e intervienen en la fase de “memoria”.

Las células Th1 y Th2 se inhiben recíprocamente. Una respuesta dominante Th1 versus Th2 modifica el resultado de la infección o desafío.